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lunes, 8 de diciembre de 2014

Planifica el 2015 con Azucena Caballero.

Planifica el 2015 y haz de este el mejor año de tu vida. 


Sácale todo el jugo que deseas a este nuevo año que se avecina.

Escoge tu opción:

OPCIÓN LIGHT

  • Taller en grupo, interactivo, de dos horas donde te daré las pautas para:
    • Priorizar
    • Usar productivamente tu agenda
    • Crear un plan de acción para tus proyectos
    • Crear un plan de ingresos
    • Manejar de forma óptima tu lista de tareas
    • Manejar un archivo general y un archivo de seguimiento
Inversión: 35€
Fecha: Jueves 8 de enero, 22.00h

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OPCIÓN PREMIUM

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  • Sesión individual privada de 2 horas conmigo para planificar tu año a nivel personal, emprendedor/laboral y financiero. (El día y hora de la sesión lo acordaremos juntas de forma que sea un día y hora que encaje bien en tu agenda).
Inversión: 70€
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  • Sesión grupal trimestral para revisión y reajuste de la planificación, para trabajar enfocadamente en los objetivos del trimestreContarás con mi apoyo y seguimiento durante TODO el 2015. Las sesiones grupales serán:
    • 31 de marzo, martes, a las 22h
    • 30 de Junio, martes, a las 22h
    • 29 de septiembre, martes a las 22h
    • 15 de diciembre, martes, a las 22h (en esta última sesión además de revisar el último trimestre pondremos ya las bases para el 2016)
Inversión: 197€
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Si escoges un pago fraccionado en tres cuotas de 67€ cada una pincha AQUÍ


En un solo pago: 197€



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lunes, 13 de octubre de 2014

Empezar a levantarte temprano: Consejos para poder madrugar




Levantarnos de la cama en cuanto suena el despertador cuesta, y mucho, más todavía si resulta que está sonando una o dos horas antes de “lo habitual”.


Es muy fácil caer en la tentación de escuchar nuestras vocecitas internas, aquellas que te dicen que te fuiste a dormir tarde, que tus peques te han despertado varias veces durante la noche, que para empezar el día con energía necesitas dormir más rato…


Y al final te acabas convenciendo a ti misma que MERECES seguir durmiendo.

 Imagen cortesía de marcolm/ FreeDigitalPhotos.net
 Imagen cortesía de marcolm/ FreeDigitalPhotos.net


Si todavía no tienes claros los beneficios de empezar a madrugar te recomiendo que te pases por AQUÍ antes de seguir leyendo; y si tienes claro el por qué pero te sigue faltando el cómo, aquí te dejo unos consejos para que el cambio de hábito sea más llevadero:




·     Tener claros tus motivos



Déjame que insista en este aspecto porque sin una motivación fuerte y bien definida será imposible que consigas salir de la cama.


Todos tenemos un por qué.  

El mío es que si dejo hecho todo el trabajo "duro" antes de que el resto de la familia se despierte, el resto del día se convierte en un auténtico regalo.


No tengo que preocuparme por si encontraré tiempo para lo que tengo pendiente, no me pondré de mal humor cuando las cosas se tuerzan y podré afrontar los imprevistos con la tranquilidad de saber que lo más importante ya está hecho.




     La noche anterior




  • Facilítate el trabajo para mañana.




Deja lista la ropa que vas a ponerte, no vas a querer arriesgarte a despertar a tus hijos con tus ruidos buscando y rebuscando en el armario un conjunto favorecedor.

Si además vas a aprovechar para salir a correr o ejercitarte, deja también preparada la bolsa de deporte y todos los accesorios que vayas a necesitar.

El día tiene que empezar fluyendo, no renegando a oscuras porque no consigues encontrar la ropa que te quieres poner.



  • Pon el despertador para ir a dormir.


Un paso clave para poder levantarte temprano es haberte ido a dormir pronto también.

Parece algo muy básico, ¿no? 

Para mí es fundamental, no quieres levantarte temprano a costa de sacrificar tus horas de sueño.


Tú sabes mejor que nadie si después de dormir 6 horas te sientes fresca o necesitas un mínimo de ocho. 


Sea cuál sea el número de horas que necesitas dormir, una vez hayas decidido a qué hora quieres levantarte por la mañana, haz la cuenta inversa y establece cuál va a ser tu hora para acostarte.


Esto no significa que una vez suene la alarma debas ponerte en la cama.


No.


Vas a ponerte un recordatorio una o dos horas antes de la hora en que has considerado que debías irte a dormir, para empezar con una rutina que te permita ir bajando ritmo y preparándote para descansar.



  • Rutina antes de acostarte.
 
Igual que harías con tus hijos pequeños, prepara el ambiente:

En cuanto suene tu alarma, ve cerrando todos los frentes que tenías abiertos, déjate notas sobre lo que deberás seguir haciendo mañana y reduce revoluciones.


Utiliza luces tenues, evita los ruidos y voces fuertes y a ser posible deja de lado las pantallas de televisor, ordenador, dispositivo móvil, etc.

 


      Durante el día




  • La alarma de la mañana.


Sí, estoy asumiendo que vas a necesitar ponerte el despertador para lograr salir de la cama por las mañanas.


De todos modos, es probable que al cabo de pocos días tu cuerpo ya se haya acostumbrado a este nuevo horario e incluso te despiertes por ti misma antes de que suene el despertador.
 

Pero hasta que ese día llegue, hay varias estrategias que puedes utilizar:

  • Despertarte con una música que te guste, que te ponga las pilas.
  • Utilizar un tono de alarma realmente fuerte.
  • Colocar tu despertador lejos de tu alcance, para que tengas que levantarte necesariamente para pararlo.
  • O incluso colocar más de un despertador en tu habitación.



  • No le des a posponer alarma.


Mmmmm….tremendamente tentador, pero completamente inútil.


Dormir 5 minutos más no te va a servir de nada, no vas a poder descansar realmente.


Si tienes muy instaurado este hábito de regalarte 5 minutos más y te cuesta resistirte, prueba a utilizarlos para empezar a pensar en cómo quieres que sea tu día; a imaginarte qué prepararás para desayunar o simplemente empieza a mover tus dedos y tus pies mientras visualizas lo magnífica que va a ser tu mañana.



  • Deslízate de la cama


Hace un tiempo descubrí que me costaba mucho menos despertar a mi hijo si en lugar de susurrarle palabras dulces y ponerme a su lado en la cama para darle los buenos días, lo arrastraba suavemente hasta el final de la cama hasta hacerle poner los pies en el suelo, provocando que él mismo empezara a andar.

(Si te cuesta horrores conseguir que tus hijxs salgan de la cama, te recomiendo que pongas en práctica este truco.)


Pues bien, esto también funciona para nosotras.

En cuanto suene el despertador, intenta arrastrarte fuera de la cama, verás cómo puedes ponerte en marcha más fácilmente.



  • Aprovecha para hacer cosas que de otro modo no harías.


Está genial disponer de este tiempo antes de que todo el mundo se despierte para trabajar en tus tareas clave y saber que ya has cumplido para el resto del día.


Pero si sabes que normalmente siempre hay otros temas que se comen lo que te gustaría hacer, y por ejemplo nunca encuentras tiempo para hacer ejercicio, leer, etc; dedícate a este tipo de actividades a primera hora de la mañana.


Al fin y al cabo sabes que siempre acabas encontrando tiempo para lo demás, si a esas horas eres incapaz de concentrarte o realizar trabajos creativos, dedícate a cuidarte, también es una forma excelente de empezar la jornada.

      
  • Nada de cafés o estimulantes.


Al principio habrá días en los que el sueño y el cansancio aparezcan a mitad de la jornada, a veces incluso a medio día sientas que necesitas una siesta.

Si no puedes tomarte unos minutos para tumbarte y descansar, en la medida de lo posible, intenta vencer la tentación de recurrir a bebidas estimulantes para mantener el ritmo el resto del día, especialmente si te hacen perder el sueño completamente.

Sólo conseguirás estar desvelada por la noche, acabar durmiendo pocas horas e iniciar una dinámica que no te favorece.



      Desarrollando el hábito de madrugar




  • No es algo que vaya a suceder de la noche a la mañana (nunca mejor dicho).


Levantarte dos horas antes de lo normal, así, de golpe, puede ser algo que te funcione durante uno o dos días, pero un cambio brusco de rutina acabará pasándote factura.


Es mejor que realices un cambio gradual, poco a poco para que el cuerpo se acostumbre.


Quizás te parezca que no puedes conseguir demasiado con 10 ó 15 minutos extra, pero recuerda que estás buscando un cambio que quieres mantener a largo plazo.


Y de todos modos, 10 minutos para ti pueden suponer la diferencia entre empezar el día enfocada en lo que quieres conseguir o meterte de lleno en un ritmo frenético en el que lo único que haces es reaccionar a lo que sucede.


Una vez hayas asegurado esos 15 minutos, podrás ir adelantando el reloj paulatinamente hasta llegar a tu objetivo.



  • Mantén una rutina todos los días de la semana.


Sí, lo sé, es muuuuuy tentador pensar que sábados y domingos no tienes tanto trabajo por adelantar o que mereces una tregua.


Pero recuerda que no estás madrugando por sacrificarte o pagar algún tipo de penitencia, lo que quieres es que este nuevo hábito se mantenga en el tiempo y para eso lo más fácil es que te acostumbres a una rutina sin grandes variaciones.

Cuantos más cambios, más le costará a tu cuerpo adaptarse y sentirse cómodo con este nuevo horario. 



  • Todo es más fácil con un/a compañer@ de batallas.


Y si necesitas todavía un empujón extra, busca una persona con la que compartir madrugones.


Comprometerte con otra persona puede ser clave para sentirte acompañada y funcionará como un aliciente más para adquirir este compromiso y dar lo mejor de ti.






Neus Virgili
Maternidad a Tiempo Completo, Gestión del Tiempo y Desarrollo Personal



** Imagen cortesía de marcolm/ FreeDigitalPhotos.net

lunes, 22 de septiembre de 2014

6 Motivos por los que vale la pena empezar a madrugar





¿Eres de esas personas que programa la alarma del despertador media hora antes de lo necesario porque NECESITAS darle al “snooze" o "posponer alarma” varias veces antes de decidirte a levantarte por fin?

¿Y qué sucede cuando finalmente lo haces?

La mayoría de las veces puede ser que te des cuenta que le diste demasiadas veces y que ya “vas tarde” para todo lo que tenías que hacer.

Empiezan las prisas



 Imagen cortesía de photostock / FreeDigitalPhotos.net



Hay quién relaciona el éxito personal con el hábito de despertarse temprano, sea cierto o no, la verdad es que adquirir este hábito puede beneficiarte de muchas formas:



1. Un desayuno saludable


Seguro que sabes que el desayuno es la comida más importante del día… ¿pero cuántas veces te lo saltas?

Cuando vamos a la carrera puede ser que fácilmente optemos por comer alimentos poco saludables o directamente dejemos caer de nuestra lista de actividades nuestro propio desayuno.

Convertirte en una persona madrugadora puede repercutir en tu salud al tener la oportunidad de disfrutar de un desayuno saludable y sin prisas.

Además, el desayuno aporta el combustible necesario después de una noche de ayuno e incide en tu rendimiento para el resto del día.

Y si nada de esto te convence, quizás te interesará saber que se ha demostrado que las personas que desayunan tienden a ser más delgadas que las que no lo hacen ;-) .


2. Cuidando de ti


Las personas que trasnochan y se acuestan tarde tienen más problemas para incluir en su planificación diaria un espacio reservado para hacer ejercicio o cuidar de sí mismas.

Levantándote antes podrás dedicar este tiempo a realizar alguna lectura que tengas pendiente o una rutina de ejercicios que te harán sentir enérgica y motivada el resto del día.



3. Menos estrés, menos olvidos


En lugar de levantarte y empezar a correr para prepararte y poner a punto todos los miembros de tu familia, puedes tener un inicio del día mucho más agradable.

Levantarte temprano te proporciona el tiempo para moverte lentamente, actuar sin prisas, apreciando la oportunidad de vivir un nuevo día.

Iniciar tus mañanas a la carrera puede ser muy estresante, y un nivel elevado de estrés siempre juega en nuestra contra: más olvidos, menos paciencia, menos atención a los detalles que realmente importan, etc.



4. Tiempo sin interrupciones


Madrugar te da pie a tener un día más productivo

Cuando la mitad del mundo sigue durmiendo puedes lograr mucho más con la rutina de la mañana.

Si decides dedicar este tiempo “extra” a trabajar, descubrirás que puedes hacer muchas más cosas en el mismo tiempo que en cualquier otro momento del día debido a que dejarás de lado la mayoría de las interrupciones.

Sin nadie a tu alrededor, sin niños reclamándote a cada momento, llamadas comerciales interrumpiendo tu flujo de trabajo y disfrutando del ambiente silencioso propio de estas horas podrás avanzar mucho más que en cualquier otro momento del día.



5. Vida familiar más satisfactoria


Saber que ya has realizado las tareas clave a primera hora de la mañana te va a permitir afrontar el día de mucho mejor humor.

A medida que el día avanza sin que hayas realizado ninguna de las tareas que te habías propuesto, la desagradable sensación de no tener tiempo para nada se va incrementando y como el día se complique, empezarás a renegar incluso de la presencia de tus hijos al ver que las posibilidades de conseguir lo que te habías propuesto empiezan a esfumarse.

Realizar todas esas tareas clave a primera hora de la mañana te va a permitir pasar el día disfrutando de tus hijos de mejor humor y con mayor dedicación.



6. Preparar tu día con antelación



Seguro que tienes grandes metas y te has propuesto lograr muchas cosas en tu vida, pero para conseguirlo no basta con soñar a lo grande, también necesitas elaborar un plan de acción que te lleve hacia tus objetivos.

Una buena planificación incluye tareas y sub-tareas que deberás distribuir y organizar en función de su importancia, impacto y dificultad.

Dedicar los primeros 15-20 minutos del día a planear qué vas a hacer durante el día y decidir cuál es el orden más apropiado para conseguir los mejores resultados puede tener un gran impacto en tus resultados a largo plazo.




Estos son sólo algunos de los beneficios que podrás experimentar al empezar a madrugar.

Si crees que necesitas más motivación e inspiración, trata de poner tu despertador una o dos horas antes durante  un par de semanas y párate a reflexionar sobre cómo te sienta.

Despertar temprano no es algo que funcione para todo el mundo, pero puede ser justo lo que necesitas para ser más eficaz en todo lo que ya haces.

En ESTE artículo encontrarás algunas estrategias que te ayudarán a implementar el hábito de levantarte más temprano y sacar más rendimiento de tu día.





Neus Virgili
Maternidad a Tiempo Completo, Gestión del Tiempo y Desarrollo Personal



jueves, 23 de enero de 2014

"Getting Things Done" el sistema de organización más usado por emprendedores, explicado de forma ultra sencilla y básica



"Getting Things Done", abreviado GTD, es el famoso sistema de organización de David Allen, explicado y desarrollado en su libro "Organízate con eficacia".

Este sistema se basa en 4 pasos muy sencillos:

  1. Recopilar 
  2. Procesar 
  3. Organizar 
  4. Revisar 

Recopilar: Se trata de capturar las ideas, tareas, recordatorios, etc, en un sitio que él llama “bandeja de entrada”, puede ser una cesta, una libreta donde se anota todo, un programa informático, etc. En esta fase solo recopilamos, es decir anotamos, juntamos, todas las tareas que nos van surgiendo, todas.

Procesar: Hay que sacar las cosas de la bandeja de entrada y preguntarnos qué vamos a hacer con cada una de esas cosas. La pregunta básica es ¿Requiere acción? Si es que sí, ¿lo he de hacer yo mismo o lo he de delegar?, si no requiere acción ¿lo archivo o lo elimino? En esta fase, la de procesar, TODO aquello que se pueda realizar de forma inmediata, en menos de dos minutos, se hace en ese momento.

Organizar: Asignar cada una de las tareas que hemos procesado y requieren acción a su carpeta correspondiente, que para David Allen son:

  • Próximo: requiere una actuación próximamente, en un lapso de tiempo cercano. 
  • Proyecto: cosas que he de hacer dentro de un proyecto (montar una web, planificar una mudanza…) 
  • En espera: dependen de otra persona, estamos esperando a que alguien complete o mande algo que necesitamos. 
  • Algún día: Cosas que no tienen prioridad, pero queremos hacer en algún momento. 


Revisar: Chequear, controlar y reasignar las tareas. ¿Ya está hecha? ¿Se puede sacar de la carpeta “en espera” y pasarla a “próximo”?...

Hay herramientas muy útiles para poner en funcionamiento este sistema. Mi favorita es Evernote (Además puedes usarlo con Zendone), la uso para muchísimas cosas. Pero hay muchas otras que funcionan muy bien, por ejemplo Wunderlist, Remeber de Milk, GTDagenda, etc...

Deseo que te resulte sencillo y útil este método.

Azucena Caballero